Èlia Viader
Contemplative life, nature and animal bonds
Contemplative life, nature and animal bonds
Me llamo Èlia.
Soy psicóloga. Mi vocación son las prácticas contemplativas y el vínculo que se puede establecer entre personas y animales.
I'm a psycologist. My vocation is contemplative practices and the bond that can be established between humans and animals.
Bird mama.
He criado bebés de loro durante toda mi vida. En la actualidad, todas las actividades y proyectos que realizo en este ámbito están vinculados a PSITTACUS y a su Fundación. Si quieres saber más sobre nuestra labor, puedes encontrar más información en www.psittacus.com También puedes escribirme directamente a elia@psittacus.com
El Ritual de la Rosa · The Ritual of the Rose
Un espacio dedicado a la paz, el silencio, la conexión y el amor. Esta iniciativa nació originalmente compartiendo mis rosarios hechos a mano, pero hoy ha evolucionado hacia un proyecto sin ánimo de lucro. En este momento, la web es un espacio dedicado a ofrecer información y recursos para apoyar la práctica de la oración, una vivencia íntima de la que surgen cosas preciosas. Aunque mis rosarios ya no están a la venta, si sientes un interés especial por los rosarios, ponte en contacto conmigo, ¡puedo hacerte uno bajo pedido!
Meditación y postura corporal.
Habitar la quietud: Atender nuestro mundo interior, calmar la fluctuación mental y generar espacios para buscarnos y reconocernos.
Escuchar el cuerpo: Explorar, mover y expandir nuestras posibilidades. Escuchar la sensación, alargar lo placentero y encontrar un equilibrio que, por naturaleza, es cambiante.
Fluir y confiar: Incrementar la espontaneidad, encontrar nuestro propio compás y escuchar el sentir. Aprender a soltar, soltar, soltar; dejar de controlar, desapegarnos de lo prescindible y confiar.
Celebrar el presente: Sentirnos liberados y abrazados por el momento presente. Sorprendernos por la alegría "sin objeto", sensibilizarnos con el entorno, sonreír más y disfrutar de las cosas buenas que nos aporta la vida.
Conexión con la naturaleza: Sensibilizarnos a nuestro entorno y fundirnos con su latido. Detenernos en la observación de los ritmos naturales —el fluir de las estaciones, el ciclo del día y la noche— para recordar que nuestro propio equilibrio también es cambiante. Aprender a escuchar el sentir de la tierra y disfrutar de las cosas puras y buenas que nos aporta la vida.